Go to Top

Vecinos de La Alcayna amenazan con no pagar el IBI si no llegan inversiones

La entidad que agrupa a los residentes estima que hay 5.000 personas sin acceso a Internet y denuncia el mal servicio del transporte público

Vecinos de La Alcayna han trasladado a la entidad urbanística colaboradora de conservación de La Alcayna, la EUCC, el malestar generalizado que existe en la urbanización por la falta de inversiones del Ayuntamiento de Molina, hasta el punto de que algunos de ellos amenazan con no pagar el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) si no se mejora esta situación. La junta rectora estima en unos dos millones de euros el montante que los vecinos de la zona aportan a las arcas municipales solo por ese concepto impositivo. Una cifra que queda lejos de lo que reciben de inversiones, según señalan los miembros de la directiva.

Tres reivindicaciones principales

Existen tres frentes abiertos que preocupan especialmente: la ausencia de cableado para tener Internet en condiciones, el deficitario servicio de transporte público con Molina y las numerosas deficiencias urbanísticas en calles y aceras.

Por un lado, la brecha tecnológica que existe en las urbanizaciones, especialmente con La Alcayna, se ha agrandado en los últimos tiempos. Según la estimación de la entidad, unas 5.000 personas no tienen acceso a Internet. «En la mayoría de zonas no hay cable ni teléfono», lamenta una representante de la junta directiva. Como alternativa al cable, los vecinos recurren a empresas que ofrecen conexión en base a tecnologías de wimax o wifi, mediante la instalación de antenas y repetidores. «Pero lo máximo son seis megas de velocidad», apostilla.

El problema que tiene la urbanización es que no existen canalizaciones en muchas zonas, como admite la concejal de Tecnologías de la Información y Comunicación, Remedios López. «Y la nueva ley de Telecomunicaciones no permite el despliegue aéreo», matiza. Por tanto, la solución depende, en gran parte, de la voluntad de las grandes empresas telefónicas.

Según el proyecto de despliegue de la fibra óptica hasta el hogar (FTTH), puesto en marcha por Telefónica hace más de un año -con una inversión de unos cinco millones-, 22.000 hogares del municipio podrían contar con internet de alta velocidad con 100 megas de bajada y diez de subida. Pero de ello sólo se pueden beneficiar los vecinos que dispongan de cableado en sus calles, algo que no ocurre en muchas zonas de La Alcayna. La edil López afirma que la compañía telefónica está estudiando la viabilidad económica y técnica, pero aún no ha dado el visto bueno para abrir el proyecto a las «zonas oscuras» que hay en esta urbanización.

Otro problema importante es la comunicación por transporte público con el casco urbano molinense. «Es muy deficitaria. Apenas hay tres servicios al día y ello repercute negativamente en nuestra relación con Molina», indica Huidobro. Otra cosa es la línea con Murcia que, como ocurre con Altorreal, la costea la propia entidad con las cuotas de los vecinos residentes. El 60% del presupuesto de La Alcayna -algo más de 1,3 millones- se consume en el servicio de autobús a Murcia y la empresa externa que lleva la vigilancia, según informa la presidenta de la junta.

En busca de acuerdos

El alcalde molinense, Eduardo Contreras, explica que se está negociando una solución con la Comunidad porque «se hace necesario alcanzar acuerdos para conseguir servicios razonables» de transporte público y remarca que este asunto está «en vías de solución». Admite que algunas urbanizaciones tienen mayor aglomeración de vecinos que muchos pueblos de la Región y, a fecha de hoy, tienen que pagar el mantenimiento del servicio de autobús con Murcia.

Para defender la idea de que «no nos olvidamos de las urbanizaciones», el regidor recuerda algunas inversiones acometidas en los últimos años, como el desdoblamiento de la carretera de Molina a La Alcayna, la rotonda de acceso a La Alcayna y Altorreal o las mejoras en la carretera que enlaza estas urbanizaciones con la ciudad de Murcia. Precisa que una parte de las inversiones del próximo presupuesto municipal pueden ser para las urbanizaciones, si así lo deciden los vecinos en el proceso de participación ciudadana abierto para desarrollar los presupuestos participativos.

Otras demandas importantes que tienen los que allí viven guardan relación con la vía pública. En la entidad tienen un listado de 16 inversiones «imprescindibles» a realizar en la urbanización, entre las que se enumeran podas de altura, señalización de tráfico, renovación de farolas y marquesinas de autobús. Las prioritarias, a juicio de la junta, son, no obstante, la reparación de aceras y calzada,la rebaja de bordillos en los pasos de peatones y el asfaltado «urgente» de la entrada a la urbanización por la carretera de Altorreal y Molina-Fortuna.

El secretario de la junta, Fernando Martínez, advierte del peligro que representa «la existencia de unos socavones en los que se puede ver la tierra». Además, la junta rectora lamenta que el Consistorio no responda a muchos de sus escritos.

De forma gratuita, el Ayuntamiento les cede la conexión de alumbrado de Navidad, mobiliario para sus fiestas de verano y algunas instalaciones en el centro de la Policía Local para poder realizar determinadas actividades.

Fuente: La Verdad de Murcia

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *